La nefropatía diabética (enfermedad del riñón causada por diabetes) se ha definido sobre bases clínicas como la presencia de proteinuria persistente (excreción de proteínas enteras por la orina de 500 miligramos en un día, o excreción de albúmina en la orina de 300 miligramos en un día) en la orina de pacientes con diabetes que además tienen retinopatía diabética (enfermedad de los ojos en pacientes con diabetes), pero que no tienen otra enfermedad del riñón.
Antecedentes
La diabetes mellitus tipo 1 y tipo 2 a nivel nacional y mundial se ha convertido en la primera causa de insuficiencia renal terminal; esto se debe:
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- Al incremento en la prevalencia (número de pacientes) de diabetes especialmente la tipo 2.
- A que los pacientes con diabetes mellitus viven más años.
- A que los pacientes con insuficiencia renal crónica debida a diabetes mellitus son aceptados en los programas de diálisis/hemodiálisis y trasplante renal, de los que antes eran excluidos.
- A que en pacientes con diabetes mellitus tipo 1 con 20 años de evolución, el 50% de ellos desarrolla nefropatía diabética, y en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 sólo del 10 a 20%. Sin embargo la gran diferencia de la prevalencia (más frecuente la del tipo 2) hace que la mayoría de los pacientes con nefropatía diabética sea secundaria a diabetes mellitus tipo 2.
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Evolución natural
Uno de los signos clínicos tempranos de la nefropatía diabética es la aparición de niveles bajos, pero anormales de albúmina en la orina (más de 30 miligramos en un día), lo que se denomina microalbuminuria. Los pacientes con este signo tienen nefropatía diabética incipiente, y desarrollan hipertensión arterial (aumento de la presión en la sangre arterial).
Sin tratamiento específico los pacientes con nefropatía diabética incipiente llegan al estado de nefropatía diabética franca, y una vez que se llega a la nefropatía diabética franca y no se recibe un tratamiento específico, la función renal va disminuyendo gradualmente y a lo largo de varios años se desarrolla la enfermedad renal terminal.
Diagnóstico
Se debe realizar una prueba de detección de microalbuminuria en el momento en que se diagnóstica la diabetes mellitus tipo 2. La microalbuminuria no es frecuente en la diabetes mellitus tipo 1 de poca duración; por ello, las pruebas de detección en los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 deben comenzarse a los cinco años del inicio de la enfermedad. Después de la prueba de detección inicial, y en ausencia de microalbuminuria anterior, la prueba debe repetirse una vez al año.
La albuminuria (excreción de albúmina en la orina) también puede aumentar transitoriamente por hiperglucemia (niveles elevados de glucosa en sangre) de corta duración, ejercicio físico, infección urinaria, hipertensión pronunciada, insuficiencia cardiaca y enfermedad febril.
La excreción de albúmina varía significativamente de un día a otro, por lo que antes de determinar que un paciente tiene microalbuminuria se deben hallar niveles elevados en al menos 2 de 3 recolecciones realizadas en un período de tres a seis meses.
Tratamiento
Control de la glucosa (azúcar) sanguínea
El tratamiento intensivo de la diabetes mellitus puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar microalbuminuria y nefropatía franca en pacientes con diabetes mellitus.
Control de la presión arterial
Para reducir el riesgo y retrasar la evolución de la nefropatía, debemos optimizar el control de la presión arterial.
Restricción proteínica
Al inicio de la nefropatía diabética franca, se debe disminuir el aporte de proteínas.